Identidad digital

Hoy en día la presencia en internet es incuestionable.  Cualquier empresa que no esté en la red directamente no existe. En España alrededor de veinte millones de personas se conectan a internet  diariamente.  Una gran cantidad de productos se compran, se venden y se contratan a través de internet.

Desde el punto de vista del usuario nuestra web tiene que estar diseñada de tal forma que éste encuentre lo que busca fácilmente, sin perder mucho tiempo. La experiencia del usuario es el primer contacto con nuestra marca/producto/empresa.

Además, esta presencia tiene que estar construida con un buen posicionamiento, es decir, que cuando alguien nos busque, uno, nos encuentre y dos, lo haga de forma rápida. Una de las funciones del SEO es la de seleccionar  las  palabras clave, cómo te buscan los usuarios, para que sean reconocidas por los motores de búsqueda, principalmente Google, y  así colocarnos  en una posición destacada entre los resultados de esa búsqueda. Un ejemplo práctico. En el buscador de Google empieza a escribir alguna de las palabras con las que alguien te buscaría, detecta cuáles son para después utilizarlas (SEO), realiza la búsqueda y hazte algunas preguntas como ¿aparezco en alguno de los resultados?, ¿me puede encontrar alguien que me busque por primera vez?, ¿ salen mis competidores?.

Otro punto a considerar, necesitamos generar  contenidos y conversaciones que nos  acerquen a nuestros públicos, compartimos conocimientos, ideas, experiencias, etc… La participación en foros, el blog corporativo y la dinamización de los espacios de las redes sociales y de contenido también nos posiciona al mismo tiempo que crea una reputación de marca sólida. Sin olvidarnos de que  una buena reputación nos ayudará a  reducir el impacto de las críticas y comentarios negativos, nos permitirá afrontar una situación de crisis on line. Seguimos con el ejemplo. Cuando realizo la búsqueda cuántos de los resultados  son  dirigidos por nosotros, cuántos son de terceras personas, qué dicen, etc.

Nuestra presencia en internet, nuestra identidad digital, debe fundarse  en una estrategia de marca/producto/empresa  con objetivos concretos. Presencia, posicionamiento y reputación son palabras clave para tener  una buena  identidad digital y visibilidad.  Otro día hablaremos de la medición.

Evento = Comunicación en vivo y en directo

La comunicación es lo primero que recortan las empresas en tiempos de crisis. Mal considerada  como un gasto en lugar de una inversión,  los departamentos de comunicación han visto como sus presupuestos se reducían a la mínima expresión durante estos últimos años.

El caso de los eventos es especial. El evento se vincula a grandes producciones, gastos elevados  y mucha  fiesta.  Se percibe muy negativamente, ¿quizá demasiado caros y frívolos con la que está cayendo?.

Un evento es un acto programado, unas actividades diseñadas para un fin. Un seminario o un congreso, una reunión de equipo, el lanzamiento de un nuevo producto, una inauguración, la visita de clientes, una presentación a los medios, el relanzamiento de la marca, entre otros, son circunstancias a tener en cuenta para crear un evento que se adapte al mensaje que deseamos transmitir.

El evento es comunicación directa entre el cliente, externo e interno, y la marca. La experiencia en vivo es única y personal, genera una honda opinión. Si la experiencia es positiva nos fideliza.

Es ahora cuando debemos  demostrar que se pueden hacer eventos en diferentes formatos, sencillos y creativos integrados en una estrategia de comunicación cuyos objetivos en el corto, medio y largo plazo signifiquen reconocimiento, posicionamiento, visibilidad y reputación.

Los peligros de la inmediatez

Vivimos unos momentos muy cambiantes en el mundo de la comunicación. Internet y los medios sociales han transformado la forma que tenemos de comunicarnos. La inmediatez es la nota imperante.  ¿Dónde queda una visión del medio y largo plazo?

La comunicación corporativa es análisis, estrategia, planificación y posicionamiento. Es todo lo contrario a improvisación, espontaneidad  e inmediatez.

¡Reflexionemos y seamos prudentes!

La importancia de la marca

Una marca es un distintivo.
Una marca es un logotipo.
Una marca es un símbolo.
MR (marca registrada),  TM (trademark), R (registered)
Una marca es una manera de hacer las cosas.
Una marca es una filosofía.
Una marca tiene alma.
Una marca transmite emociones, sensaciones, experiencias.
Marca  frente a producto.
Marca = reconocimiento.
A veces nos identificamos con una marca.
Una marca “habla por sí sola” y dice mucho.
¡Cuánto cuesta “hacer marca”!.
Una marca es un valor.
Una marca es un mensaje.
Una marca tiene un discurso.
Una marca es comunicación.

Reflexión:
¿Cómo es tu marca?.
¿Qué historia cuenta?.
¿Dónde está, hacia dónde va?.
¿Quién te sigue?…

«Elixir de amor»

La semana pasada asistimos a una de las representaciones de la opera L´elisir d´amore  de Gaetano Donizetti.  Nos gustó mucho, alegre, cómica, con buenos  cantantes. Pero lo que realmente queríamos comentar aquí es una acción de comunicación que se desarrolló para dicha opera. Casi al final del último acto,  se abrieron las puertas, cosa excepcional,  y algunos de los cantantes repartieron el “elixir de amor”, una botella de 33 cl de un vino de Rioja, para acabar acercándose al escenario y terminar la representación. Por supuesto no llegó para todos los asistentes, además de que hubiese sido un poco largo y pesado, pero la idea nos pareció simpática, una buena forma de vincular la marca con  la cultura y de posicionarse en un nicho de mercado concreto.

¡Enhorabuena a la ABAO, Asociación Bilbaina de Amigos de la Opera, y a Bodegas Montecillo por “Saber elegir”.

Encuentro virtual


La semana pasada organizamos un evento muy especial con un grupo relacionado con el mundo de la exportación. Algunos asociados siguen viviendo en el extranjero por lo que pocas veces pueden asistir a este encuentro.

Esta vez y con motivo de su veinticinco aniversario nos planteamos unir al mayor número posible de miembros en el exterior. Conseguimos que unos cuantos “voluntarios” se levantasen en mitad de la noche y otros madrugasen más de la cuenta para realizar una conexión en directo en el momento del café. Gracias a las nuevas tecnologías durante unos quince minutos compartimos anécdotas, risas, brindis y a la hora de despedirnos nos dio mucha pena tener que decirles adiós.

Este encuentro virtual, que fue una sorpresa para todos los que asistían a la cena y para los que estaban fuera un momento de integración, fue el gran éxito de la noche y ha supuesto un hito en el grupo. Ahora tendremos que pensar que hacemos en sucesivas ocasiones…